Candidata de Partido Verde a favor de ciudadanía a indocumentados

WASHINGTON, 23 de agosto, (AGENCIAS / CÍRCULO DIGITAL).- Por Rubén Barrera. La candidata presidencial del Partido Verde, Jill Stein, se pronunció hoy aquí a favor de una política migratoria que de a 11 millones de indocumentados en Estados Unidos una oportunidad hacia la ciudadanía y se opone a su deportación.

“Creo que tenemos que crear una ruta de bienvenida a la ciudadanía para todos los inmigrantes en este país”, dijo la médica de profesión, para quien la integración formal de estos hombres y mujeres a la sociedad estadunidense fortalecería al país.

Stein consideró que esta apertura debería ser la respuesta de una sociedad de extranjeros, pues con excepción de los afroamericanos, “que fueron arrastrados aquí literalmente en cadenas y los nativos americanos, quienes vieron arrebatadas sus tierras, el resto de nosotros somos inmigrantes”.

En un encuentro con periodistas, la abanderada verde hizo notar que los inmigrantes han sido y son la fortaleza de este país, y que esta diversidad cultural y racial es el factor que ha hecho de Estados Unidos una nación excepcional.

“Necesitamos ofrecer una ruta hacia la ciudadanía para los inmigrantes que han sido siempre la columna vertebral de este país, pero de manera adicional necesitamos ver la crisis migratoria y entender que lo más poderoso que podemos hacer para enfrentarla es dejar de crearla”, apuntó.

Para Stein la crisis migratoria está relacionada en gran medida con las políticas exteriores que ha promovido Estados Unidos en la región, en particular su apoyo a favor de la guerra contra las drogas, que “está creando enorme violencia”.

Aludió los recientes flujos migratorios provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala, que han resultado en un notable incremento en el arribo de familias y de menores no acompañados, quienes huyen de la violencia que plaga sus países y de las secuelas de décadas de violencia política.

“Tenemos que dejar de desestabilizar otros países y tenemos que revisar nuestra política de comercio que ha sido extremamente dañina, no sólo para los trabajadores de este país, con la salida de millones de empleos, pero también los trabajadores y agricultores al sur de la frontera”, apuntó.

En su opinión, parte de la respuesta a este problema sería favorecer políticas que aseguren que la gente en países como estos puedan tener economías seguras y estables y verdaderos regímenes democráticos.

“Necesitamos tener una política exterior que sea guiada por leyes internacionales y derechos humanos y menos por el dominio militar y económico”, precisó.

Cuestionada sobre el cambio de postura de Donald Trump en el frente migratorio, donde ahora parece haber dado marcha atrás a su propuesta de establecer una fuerza para deportar a los 11 millones indocumentados, Stein estimó que ese cambio debe tomarse con cautela.

“Me agrada ver que Donald Trump está dando marcha atrás un poco sobre los horrendos abusos de derechos humanos que sus políticas crearían, pero quien sabe qué se puede creer” de él “porque cambia su manera de pensar cada hora”, indicó.