El Che, revolucionaria villanía

En países subdesarrollados de la década de los 69s y 70s, el pensamiento juvenil socialista/comunista, de un mundo mejor, más justo, era una enfermedad pasajera --“catarrito”, diría un funcionario mexicano refiriéndose a una de tantas devaluaciones del peso-- que cura el tiempo. Dos barbones eran ejemplo a seguir en América Latina y el resto del mundo: Fidel Castro y Ernesto Guevara de la Serna, El Che.