Versión estenográfica de la entrevista al senador Roberto Gil Zuarth, presidente del Senado de la República, al término de la inauguración del Foro Internacional “Diálogo parlamentario sobre el papel de los gobiernos subnacionales como actores internacionales”.

REPORTERA: Le quisiera preguntar sobre esta decisión del Presidente de presentar acción de inconstitucionalidad contra estas fiscalías a modo que estaban creando los gobiernos de Veracruz…

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Creo que es un buen paso, un paso importante en la contención de estas malas ideas, de estas ocurrencias de gobernadores salientes de apropiarse de instituciones que son fundamentales para mantener la gobernabilidad y la integridad del servicio público en las entidades federativas; sobre todo en aquellas que han sufrido actos importantes de corrupción y de irresponsabilidad política.

 

Me parece que la decisión que ha tomado la Procuraduría General de la República de llevar ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es una decisión importante, una decisión que puede empezar a poner orden a lo que están haciendo. Pero no es suficiente, hay que hacer esfuerzos políticos por garantizar que las transiciones van a ser en orden, que no se van a alterar las condiciones de gobernabilidad y que se va a poder aplicar la ley por las conductas que se han cometido en esas entidades federativas y que en buena medida explican el resultado electoral.

 

REPORTERA: ¿Tendrá que haber alguna reforma política en la que se regule el lapso en que se dan las transiciones en los estados?, porque parece ser que en algunos son muy largos.

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: También hay que recordar que estamos en un proceso de ajuste de los calendarios electorales, que estamos en la fase en la cual muchos estados están ajustando su calendario electoral para empatarlo a una jornada nacional, como una tendencia de concentrar los procesos electorales en fechas específicas; y que esta transición va a durar algunos años y venimos de un calendario electoral absolutamente disperso, donde cada entidad federativa decidía en qué momento convocaba a elecciones.

 

Ahora hay un mandato constitucional claro de que se celebren preferentemente en los años en los que se celebran las elecciones federales; y también que se traten de empatar las elecciones de ayuntamientos, diputados locales y de gobernador a una sola fecha. Esa es la tendencia, y en buena medida esto explica que algunos estados tengan transiciones muy largas o que tengan desfasamientos en la elección de gobernador y de ayuntamientos a diputados locales.

 

Creo que en el largo plazo tenemos que una vez que ya se ajusten los calendarios electorales, que se les dé uniformidad al momento en que los ciudadanos son convocados a las urnas, ajustar también el proceso de transición.

 

Tenemos una disparidad importante tanto en las etapas de transición, como también en las reglas para que los gobiernos entrante y saliente puedan establecer mesas para resolver las transiciones. Ahí debe también haber un esfuerzo de poner reglas, procedimientos claros, precisamente para evitar cualquier tipo de incertidumbre en el paso de un gobierno a otro.

 

La pluralidad llegó para quedarse, va a ser una realidad en nuestro país, es una realidad del entorno democrático que vive nuestra nación y, en consecuencia, tenemos que preparar nuestras instituciones precisamente para esa nueva realidad de alternancia democrática.

 

REPORTERA: Senador, ¿se sumaría a la voz de Héctor Yunes, que dice que en el caso específico de Veracruz el gobernador ya debiera pedir licencia?

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Yo creo que ya es momento de que se haga una reflexión dentro de la propia organización a la que pertenecen esos gobernadores, sobre qué tipo de comportamiento van a tener, qué tipo de acciones van a llevar a cabo, qué tipo de responsabilidades tiene el propio partido con respecto a esos gobernadores.

 

Un partido político no solamente postula a un candidato y cuando gana se desentiende de él; al contrario, hay la obligación ética y política de ese partido de hacerse cargo y responsable de las conductas de sus gobernantes. Y, en consecuencia, también crear mecanismos disciplinarios de orden para evitar que la confianza que se les depositó en ellos sea frustrada, sea traicionada.

 

Creo que hay una responsabilidad en dos niveles sobre la decisión de la permanencia de esos gobernadores en estos meses que quedan de su respectiva gestión.

 

Por un lado, la responsabilidad que tiene el gobierno federal de cuidar que gobiernos subnacionales, sobre todo los que emanan de su propio partido cumplan con las condiciones mínimas de gobernabilidad, y por el otro lado del propio partido político que los postuló de llamarlos a cuentas, llamarlos al orden y eventualmente tomar decisiones específicas para precisamente evitar que un problema se agrave y que tengamos problemas de gobernabilidad en el mediano plazo.

 

Hay una responsabilidad del gobierno federal y también del partido político que postuló a esos gobernadores de hacerse cargo de quienes no están en la mejor disposición de construir instituciones y de construir paz, orden social, y sobre todo gobernabilidad en sus estados.

 

REPORTERA: Senadores y diputados de oposición están conformando un frente legislativo con la CNTE para derogar la Reforma Educativa.

 

¿Tendrán la fuerza suficiente?

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Yo creo que más que frentes legislativos para derogar la Reforma Educativa, lo que necesitamos son frentes políticos, parlamentarios, legislativos e institucionales para defender la calidad de la educación en nuestro país, para que cada niño que va a la escuela tenga la garantía de que va a aprender y que va a aprender lo suficiente para poder salir adelante.

 

Esto no debe ser en función de apoyos o no apoyos políticos a una determinada expresión sindical en nuestro país, sino quiénes vamos a velar por el interés superior de nuestros niños y jóvenes, que tengan una educación digna, una educación de calidad, una educación que los ayude a ser mejores personas y sobre todo a salir a delante, tener un empleo digno, tener acceso a la cultura, tener acceso al deporte; poder generar capacidades, competencias y habilidades para poder salir adelante, definir su propio plan de vida. De eso se trata la reflexión.

 

Yo no me imagino construyendo frentes parlamentarios para defender a quienes hoy no están de acuerdo con la reforma, mientras tanto dejamos a miles, millones de jóvenes sin la posibilidad de tener un futuro verdaderamente posible.

 

Creo que ahí es donde tenemos que empezar a poner los acentos.

 

Se requiere un frente parlamentario, político, institucional por la calidad de la educación, y sobre todo por el bienestar de estos niños y jóvenes, cuyo futuro depende de la educación que reciban en las escuelas.

 

REPORTERA: ¿Pero no cree que se tenga que revisar, así como revisaron la 3DE3?

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Hay que revisar. Ninguna institución está acabada para siempre; todas las instituciones requieren, ameritan reformas, ajustes a lo largo del tiempo, sobre todo cuando la realidad va cambiando.

 

Yo creo que tenemos que tener la información suficiente de dónde están los problemas específicos de la reforma educativa. Si los problemas están en que hay quienes no quieren perder privilegios, ahí no necesitamos ningún tipo de reforma, simplemente aplicar la ley.

 

Pero si hay algún argumento, una razón sobre si la reforma educativa tiene algunos problemas específicos de implementación, donde no se están haciendo bien las cosas o donde tenemos algún problema normativo que impide que logremos objetivos de la reforma, entonces bienvenida la reflexión y bienvenida la apertura para revisar el contenido de la reforma educativa.

 

Lo que está en juego es primero decidir qué es lo que se pretende. Si lo que se pretende es simplemente regresar a los privilegios sindicales que han debilitado al rectoría del Estado, creo que la reforma educativa no debe ser reformada.
Pero si hay alguna razón para revisarla, yo creo que lo tenemos que hacer con total apertura.

 

No solamente tenemos, en consecuencia, que escuchar a la disidencia magisterial. Escuchemos, por ejemplo, al Instituto Nacional de Evaluación Educativa, que nos diga cuáles son los problemas institucionales, normativos, de procedimiento, que están enfrentando y que están dificultando la aplicación de la reforma educativa.

 

Creo que esa es la información valiosa, ese debe ser el tono de la discusión con respecto a la reforma educativa y no simplemente regresar a los tiempos en los cuales el sindicato repartía las plazas, heredaba las plazas, vendía las plazas y no había ningún tipo de evaluación para garantizar que quien está al frente del aula sea un profesor bien formado, bien capacitado, que garantice que esos muchachos van a aprender.

 

REPORTERA: Senador, ¿van a recibir a los maestros? Porque el PRI entiendo que tiene objeción y que no se les reciba hasta que termine el diálogo en Gobernación.

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Como ustedes saben, el Senado vive en la pluralidad y las decisiones del Senado con respecto a la apertura de diálogos, a la realización de ciertos espacios de encuentro o de reflexión, o bien para echar a andar una reforma.

 

Cualquier política pública depende de los consensos internos y también depende de los equilibrios numéricos de las respectivas asambleas, específicamente del Senado y de la Cámara de Diputados.

 

Hay una Comisión que se creó en la órbita de la Comisión Permanente para atender el tema de los acontecimientos de Nochixtlán.

 

La Comisión de Educación del Senado y de la Cámara de Diputados tiene facultades para interactuar con actores políticos, sociales e institucionales con respecto a una determinada política pública.

 

Por ahí debemos pronunciar y por ahí debemos abrir el espacio de reflexión por las instancias internas que tiene el Congreso de la Unión sin perjuicio de que grupos parlamentarios hagan sus propios planteamientos, sus propias reflexiones.

 

Más allá de decir sí o no a una Reforma Educativa, lo que tenemos que revisar es para qué, qué objetivos perseguiría esa contrarreforma, qué objetivos perseguiría esa revisión a la Reforma Educativa.

 

Si el objetivo es regresar a los tiempos en los cuales el servicio educativo en nuestro país está en manos de un sindicato, creo que esa Reforma no se justifica ni en lo político ni en lo ético.

 

Pero si es necesario revisar aspectos concretos de la Reforma Educativa a partir del diagnóstico que nos ofrezca no solamente la dirigencia magisterial sino también fundamentalmente los órganos que están aplicando la Reforma Educativa, en consecuencia tendríamos que, con total apertura y madurez democrática, a revisar esa Reforma.

 

Insisto: los objetivos justifican o no la necesidad de esa Reforma. Pero si el propósito es simplemente regresar a la apropiación política y sindical del servicio educativo en nuestro país, creo que debemos de ir con mucho cuidado porque estaremos comprometiendo el futuro de nuestras próximas generaciones.

 

REPORTERA: Senador: hay algunos columnistas que consideran que Enrique Peña Nieto dejará de ser Presidente de la República para ser el Presidente del PRI a partir de (inaudible)… ¿Usted coincide en esta lectura con la llegada de Ochoa? ¿Y esto rumbo al 2018, y saber si a usted le interesa la candidatura de su Partido?

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: No creo que veamos en el PRI nada diferente a lo que hemos visto en toda su historia.

 

El PRI tiene una simbiosis natural gobierno y Partido. No creo que vayan a cambiar muchas cosas a partir de este momento.

 

Y creo que el liderazgo del dirigente nacional del PRI se va a definir fundamentalmente en construir un nuevo tipo de relación con el propio gobierno, un nuevo tipo de relación con la estructura de gobierno y con los gobernadores.

 

Creo que ese es el mayor reto de quien va a asumir eventualmente la dirigencia nacional del PRI, de romper con estas décadas en las cuales partido y gobierno son exactamente lo mismo.

 

Ese es el gran reto de un liderazgo joven, que tendrá que reformar, renovar al Partido precisamente para recuperar la confianza de los ciudadanos ahí donde la perdió. Creo que es el reto fundamental del PRI.

 

Yo le deseo la mayor de las suertes a Enrique Ochoa, en esa tarea, que es una tarea muy importante pero también se antoja muy difícil.

 

REPORTERA: ¿Y a usted no le interesa, senador, la candidatura de su Partido?

 

SENADOR ROBERTO GIL ZUARTH: Falta mucho, falta mucho.

 

Miren: en el PAN tenemos que trabajar por otros objetivos. El objetivo inicial es la unidad del Partido, el objetivo inicial es construir reglas, el objetivo inicial debe ser construir un método que permita pacificar internamente al Partido pero que garantice que independientemente del resultado todos vamos a contribuir a un resultado electoral positivo, que no habrá riesgo de divisiones, que no habrá riesgos de rupturas, de fraccionamientos en nuestro propio Partido.

 

Eso es lo primero y lo fundamental. Después veremos quién es la persona que debe encabezar ese esfuerzo. Antes las reglas, antes el piso parejo, antes las definiciones básicas de hacer prevalecer la unidad en el Partido.

 

Yo antes que cualquier cosa voy a contribuir a que mi Partido salga unido de este proceso interno y que nos presentemos unidos a la elección de 2018 en la que tenemos enormes posibilidades de ganar.

 

Gracias.