2018: ninguna posibilidad de reagrupar a las izquierdas

De Primera Mano 

*Rodulfo Reyes

Del reciente ajuste en el equipo del gobernador *Arturo Núñez Jiménez* se entresaca que no hay probabilidades de que en Tabasco la izquierda vaya unida en 2018, y que no tiene visos de solución la reyerta entre *Andrés Manuel López Obrador* y el régimen perredista.

Así, es previsible que Morena esté alistándose para alterar la gobernabilidad del estado con la finalidad de usufructuar la inconformidad social en contra de la administración, aprovechando que el PRI no ha podido ostentarse como una verdadera oposición tras su derrota en las elecciones de 2012.

*Raúl Ojeda Zubieta*, según sus amigos, dimitió como secretario de Gobierno para buscar la candidatura común de la izquierda, en el entendido de que en esa corriente también cabe el movimiento de *López Obrador*.

Es decir, los suyos presentan al ex funcionario como el único puente entre la clase gobernante y el eterno aspirante a la Presidencia de la República.

Es posible que las relaciones entre *Ojeda* y el Rayito no sean malas. Al menos en los tres años y medio que fue el encargado de la política interna, el primer abuelo de Tabasco nunca se atrevió a recriminarle nada al de Macuspana cuando este le dio hasta por debajo de la lengua a su jefe.

Es cierto que el tres veces derrotado candidato a la gubernatura siempre salió en defensa (la institucional) del titular del Ejecutivo al lanzársele *AMLO* al cogote, pero ante el tamaño de la ofensiva sus posturas siempre parecieron tibias (para no decir que sospechosas).

De hecho, desde 2015 que se hizo de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, el perredista *José Antonio de la Vega Asmitia* es quien ha salido a proteger a *Núñez* de las agresiones del eterno aspirante presidencial.

Quién sabe si había un acuerdo entre *Ojeda* y su superior para que el entonces secretario de Gobierno no osara molestar al político de Macuspana, para que así el colaborador del mandatario le sirviera de correo con él.

En resumen, si *Ojeda* tenía la encomienda de puentear entre su líder *AMLO* y su jefe el gobernador, entonces falló en la tarea.

De lo que no parece quedar duda es que al presidente estatal de Morena, *Adán Augusto López Hernández*, convertido en cabecilla un poderoso grupo político en el que también convergen priístas y perredistas, no le gustó la designación de *Gustavo Rosario Torres* como encargado de la política interna.

Mejor dicho: esa cofradía se oponía a que *Ojeda* dejara la oficina azul, pues el senador perredista *Fernando Mayans Canabal*, que participa con *Adán* desde que este mandaba en el PRD como jefe de la hermandad de los *López*, salió a decir públicamente que no quería que renunciara su primo al que consideran el salvoconducto entre *López Obrador* y el primer solaztequista del estado.

De tal suerte que la acometida de *Adán López* a *Gustavo Rosario*, adobada con la defensa de *Fernando Mayans* a *Ojeda*, hace ver que no tiene futuro un posible reagrupamiento de la izquierda criolla.

*PERIODISMO DE FACEBOOK*

A raíz de que se identificara en este espacio la paternidad de las cuentas en redes sociales donde se reprueba al secretario de Gobierno, algunos han insultado al reportero por sentirse aludidos como parte de la campaña contra *Gustavo Rosario*. Sin embargo, aquí se aclaró: «si algunos analistas están participando en la difusión de los ataques es porque los datos le son suministrados desde el equipo cibernético del ex perredista ( *Adán López*)». Es conveniente volver a precisar el asunto: la guerra sucia de 2011estuvo tan bien hecha, que muchos medios tradicionales dieron por buenas las páginas web producidas ex profeso, y como ninguna autoridad intervino para esclarecer las denuncias, que, sin embargo, se quedaron en el terreno de lo mediático, aún hay quienes siguen reciclando lo mismo