Piden regular captura de pepino de mar en beneficio de pescadores

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de mayo, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).- El secretario de la Comisión de Asuntos Frontera Sur Sureste de la Cámara de Diputados, Joaquín Díaz Mena, pidió a los gobierno federal y de Yucatán, que a través de Conapesca y de la Marina se regule la captura del pepino de mar, en beneficio de los pescadores.

En entrevista, el diputado panista expuso que la captura del pepino de mar en los estados de la Península de Yucatán se realiza conforme a la Norma Oficial Mexicana (NOM), sin embargo, en la costa existe anarquía porque pescadores furtivos lo capturan en temporada de veda.

Lo anterior, debido a que este animal, que es de la familia de las holoturias o holoturoideos, y que también se conocen como cohombros o carajos de mar, tiene un valor comercial muy elevado en Asía, donde se llegan a pagar a más de cinco mil pesos un kilo.

Informó que cada barco rivereño puede cargar unos 400 kilos por día, y en la playa los pescadores los venden en 40 pesos el kilo, pero si lo cosen y lo secan el kilo se paga en 400 o 500 pesos, y al exportarlos a países asiáticos se vende en más de cinco mil pesos.

El diputado yucateco indicó que este producto marino es difícil que se reproduzca, por lo cual en México es un especie protegida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, pero hay permisionarios que piden a los pescadores más necesitados que lo capturen en temporada de veda y ellos por necesidad acceden.

“Lo que hacen es hervirlo y deshidratarlo y se manda a Asia, pero por cada proceso que pasa eleva 10 veces su precio, por eso es tan preciado y hay tanto interés de por medio que aprovechan que el pescador vive en la pobreza y que necesita sacar el sustento de su familia y los mandan a pescarlo y por esta acción ilegal muchos caen en la cárcel o mueren en enfrentamientos”,

Explicó que cuando se levanta la veda se tiene solo de tres a cuatro semanas para pescar el pepino de mar, pero en Yucatán la piratería ha provocado conflictos graves entre los pescadores furtivos y los que cuidan y defienden el producto.

Al final pidió la intervención y la vigilancia tanto del gobierno federal como del local, y que sean la Marina y Fuerzas Armadas las que vigilen los mares, y que también la Secretaría de Agricultura y Pesca analice la promoción de programas para impulsar la captura regulada y ordenada.