El ‘jalón de orejas’ a Nuño y su pésima respuesta

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de mayo, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).—Sonó a regaño eso de que el presidente Enrique Peña Nieto “instruyó” al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, a que diera respuesta “cuanto antes” a un escrito entregado por los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional al director de atención ciudadana de Presidencia en Los Pinos.

Se dijo que Peña “instruyó” además al titular de la SEP a continuar, en coordinación con el director Enrique Fernández Fassnacht, “el diálogo que se ha venido manteniendo con las distintas representaciones de la comunidad politécnica”. Incluso se afirmó que el titular del Ejecutivo “manifestó su deseo de que a la brevedad se normalicen las actividades académicas en todas las escuelas del IPN”.

Y es que luego de dos semanas de paro en vocacionales del Politécnico y de desencuentros entre el estudiantado y el secretario Nuño, los alumnos decidieron marchar hacia a Los Pinos para entregar un comunicado dirigido al Presidente, en el que “expresan diversas inquietudes y solicitan su intervención para aclarar algunos planteamientos”.

Entre otros puntos, el pliego petitorio exige principalmente una explicación sobre el cambio de adscripción del IPN a la oficina del secretario de Educación Pública, pues, dijeron, durante el movimiento de 2014 se acordó evitar la intromisión del gobierno en el proceso del Congreso General Politécnico y no realizar ningún cambio hasta entonces.

Durante las dos semanas de paro en el Politécnico, Nuño a simulado estar dispuesto a un diálogo con los estudiantes, fingió que lo dejaron plantado para de ahí agarrarse y no ir a Zacatenco, adonde sí se le esperaba. Hasta llegó a amenazar a los alumnos con que si seguían en paro iba a perder de plano el semestre entero.

Todavía, cuando los estudiantes anunciaron que mejor irían a Los Pinos a plantear sus problemas, Nuño les mandó decir a través de los medios que “los problemas educativos se arreglan en la SEP”.

Decíamos que por despotismo o por torpeza, o por ambas cosas, el secretario había conseguido parar al Politécnico, como si a este país le hicieran falta conflictos. Por eso sonó a regaño aquello de que el presidente le “instruyó” a apagar el incendio que lentamente se va produciendo en una comunidad estudiantil de peso.

Regaño o no, porque también podría haber valores entendidos entre la Presidencia y la SEP -hago como que te regaño para que éstos se la crean y se calmen- Nuño no tuvo de otra que hacer lo que tanto había resistido: responder qué fue eso de adscribir o uncir al Poli a su oficina.

Nuño salió malo para responder. Si fuese examen, saldría reprobado. Expuso que la emisión, tanto del Acuerdo número 01/03/16 como de la aclaración que adscribe al IPN a la oficina del secretario, es un acto administrativo. Eso, dijo, no vulnera, modifica ni altera de manera alguna los ocho acuerdos suscritos por representantes del gobierno federal y de la Asamblea General del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de diciembre de 2014.

Reiteró el pleno respeto a estos acuerdos, así como al seguimiento y resolución que, en atención a los acuerdos de 2014 y en apego a derecho, deba hacerse por conducto del director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Según Nuño, la mentada adscripción obedeció fundamentalmente a la finalidad de atender inquietudes de un sector de la comunidad politécnica y brindar un apoyo mucho más directo a las actividades del IPN. Ello, indicó, como actor central del proyecto educativo del país y para fortalecer, aún más, su relevante papel dentro de la educación tecnológica y superior mexicana.

El secretario subrayó que dichas disposiciones no afectan de modo alguno los procesos internos, en particular de autogestión académica y administrativa, ni los derechos y obligaciones del IPN.

El “regaño” presidencial dio, pues, oportunidad a Nuño de explicar -aunque sea con un texto insufrible- lo que no tuvo el valor de decir de frente al estudiantado, sino sólo a través de un comunicado. Veremos si la comunidad politécnica se declara satisfecha o no de una respuesta que, no hay que perder de vista, no tiene otro fin que el de apaciguar a los estudiantes para que regresen a las aulas.

 Nuño reaviva conflictos magisterial y politécnico

Decíamos que el Politécnico seguía en un paro de vocacionales, reavivado por la negativa del secretario de Educación a dialogar con el estudiantado y comprometerse a que no habrá cambios en el instituto sin que se consulte a la comunidad politécnica.

Los politécnicos se quedaron esperándolo el pasado jueves, pero en esa medida de fuerzas con un secretario de Estado presidenciable lograron exhibir a Nuño como el responsable de alebrestar -con su despotismo y torpeza- a una comunidad estudiantil a la que unció a su oficina al IPN sin dar la menor explicación.

La CNTE hace del DF “corazón de lucha magisterial”

Total que el secretario Nuño se ha convirtiendo en una ave de tempestades de tanto conflicto que ya no sabe cómo atender.

Ahora la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se movilizó este 15 de mayo en todo el país amenizando con hacer estallar un paro indefinido de labores.

Criticaron algo muy característico en Nuño: “El gobierno federal sólo ha sabido aplicar dos medidas: la cerrazón y el garrote, y ni así logrará frenar el rechazo magisterial a su mal llamada reforma educativa”.

Los dirigentes sindicales cumplieron ya su amenaza de “hacer de la capital del país el corazón de la lucha magisterial este 15 de mayo, y promover acciones coordinadas en los estados”.

El domingo anterior marcharon del Metro San Cosme, en las inmediaciones de la Normal Superior hacia el punto que habían mantenido en secreto para fijar su plantón permanente: las afueras de la Secretaría de Gobernación.

Para la almohada

A todo mundo dejó pensando Aurelio Nuño con eso de que reconoció que la reforma educativa “puede ser revertida porque no hay nada que blinde una reforma al cien por ciento”.

Pues a darle.

 

(Tomado de www.dobletinta.com)